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EL DESPERTAR DEL LEVIATÁN

Author: Diego Fernando Marín
lunes, julio 31

Escrito por James S. A. Corey
Traducido por  David Tejera Expósito
Editado por: Ediciones B/ Nova/ Random House Mondadori
Recomendado para jóvenes lectores
Novela – ciencia ficción

     Otro libro pirata. Era inevitable.

     El despertar del Leviatán fue mi segundo libro leído en vacaciones, descargado para el Kindle de algún lugar de la red y leído con fruición. En mi descargo debo decir que el libro no se consigue en Colombia. De hecho, solo al ver la primera temporada de The Expanse, llegué a enterarme de la existencia de la saga, y, de que al menos, su primer volumen había sido publicado en español.

     El hecho de haber elegido un volumen de ciencia ficción no es gratuito. A diferencia de muchos no considero que la ciencia ficción se trate de un elemento escapista. Por el contrario, permite al ser humano construir una alteridad en donde no necesariamente se somete al aplastante peso de lo que denominamos realidad, o en donde advierte de los posibles peligros que nos podemos encontrar en el camino (dice un meme leído por allí: “1984 se suponía una advertencia, no un manual de instrucciones”).

     Por otro lado, El despertar del Leviatán es un curioso complemento de Siete Evas, pues donde la obra de Stephenson falla, la de Corey (pseudónimo bajo el que se cobija un trabajo a cuatro manos) se fortalece, pues su fortaleza es la humanidad y la evolución biológica que tiene el ser humano al vivir en ambientes artificiales, sometidos a las más diversas gravedades. De esta forma, la raza humana se divide entre quienes habitan Marte y la Tierra, y quienes habitan los asteroides entre los planetas, los denominados cinturinos.    

     El núcleo central de El despertar del Leviatán, es sencillo y engañoso, una tripulación se ve atrapada en medio de lo que podría ser un rompimiento del frágil equilibrio político entre Marte, la Tierra y los habitantes del Cinturón. Sin embargo, detrás de esto se encuentra una conjura mucho más complicada.

     La clave del éxito de esta Space Opera radica en el balance de sus dos protagonistas, Miller y  Holden, quienes no solo se encuentran en aparentes lados opuestos políticos, sino de la manera en que se enfrentan al mundo. Mientras Holden se mueve en un mundo dividido entre blancos y negros, Miller lo hace en un mundo con muchos matices de grises. Así mismo se trata de dos tipos de héroes diferentes, uno solar y otro lunar; uno destinado a sobrevolar y lidiar con los obstáculos, y otro que sólo se ve arrasado por los hechos.


     Así, El despertar del Leviatán, es un buen ejemplo de una ciencia ficción blanda. Es una historia bien construida, debido a sus cambios de ritmo y puntos de vista, aunque en ocasiones deje de lado los elementos más científicos de la ficción en procura de la acción o la intriga. De cualquier manera, una obra atractiva que ofrece un muy buen contrapunto a Siete Evas, de tal manera que se le ofrece como una suerte de contrapeso a la obra de Stephenson. 

SIETE EVAS

Author: Diego Fernando Marín
jueves, julio 27

Escrito por Neal Stephenson
Traducido por Pedro Jorge Romero
Editado por: Ediciones B
Recomendado para grandes lectores
Novela – ciencia ficción

     Desempolvo el Kindle de cuando en cuando, ante todo cuando me faltan libros impresos por leer, quiero curiosear un autor del cual no estoy seguro, o cuando viajo. En este mismo orden de ideas, he preferido no reseñar ninguna de mis lecturas en el Kindle, básicamente porque se trata de libros piratas, que descargo en cualquier lugar de la red y que me permiten saciar mis ganas de ciertos libros o productos. Sin embargo, en esta ocasión coincidió que Siete Evas acababa de llegar a las librerías –o al menos yo acababa de verlo- y que salía de vacaciones (Eli se llevó El problema de los tres cuerpos, yo había descargado Siete Evas y El despertar del leviatán, de este último espero escribir mañana).

     Debe tenerse en cuenta que al hablar de Neal Stephenson se  habla de uno de los escritores más importantes de ciencia ficción en la actualidad, lejos del space opera y más cercano a la ciencia ficción dura. Es el mismo autor de Criptonomicón y Anatema, entre otros títulos. Siete Evas responde en particular a la idea de Qué pasaría si…, en este caso, qué pasaría si la luna fuese desintegrada y sus restos cayeran sobre la tierra, obligando a sus habitantes a buscar la manera de sobrevivir en el espacio. La idea base no es nueva, cualquier adulto contemporáneo que haya visto algo de animación japonesa habrá visto que el universo de Cowboy Bebop, se habrá percatado de que la luna de la tierra se ha fragmentado y los investigadores se ven obligados a mapearla cada vez que ocurre una lluvia de meteoritos. Empero, la manera en que Stephenson enfrenta una respuesta para la solución es brillante, puesto que al contrario de Cowboy Bebop, en el transcurso de tres años la Tierra se ve atacada por los restos de la Luna de una manera tan brutal que el cielo arderá, acabando con cualquier posibilidad de vida en la superficie.

     El despliegue técnico de Stephenson en la construcción de los elementos técnicos de la novela es avasalladora. Tiene en cuenta la necesidad de construir alrededor de la Estación Espacial Internacional, la forma en que debe adaptarse el espacio para sobrevivir, para conseguir el propelente suficiente para poder moverse con tranquilidad, la manera en que un científico debería prepararse para una situación así de ser posible, y lo que podría suceder cuando la tierra estuviese disponible para volver a ser habitada (unos 5000 años después).

     Con todo, no se trata de una obra perfecta. Stephenson se concentra tanto en la orquestación técnica de la obra que en muchas ocasiones se le olvida que sus personajes representan personas, no partes de mecanismos de relojería, llegando incluso a ser evidente que algunos personajes mueren una vez se ha hecho uso de él (En este sentido, en que el personaje se pone al servicio de la historia, se parece más a la elaboración de un cuento que de una novela). Así mismo, la forma en que plantea que la humanidad recibe la noticia de su inminente destrucción y se resigna a ella acatando los dictámenes del gobierno, más idealista es casi ridícula. Por otro lado, aunque la biología es un referente importante para la obra, Stephenson simplemente parece hacerla a un lado, cuando después de 5000 años de vida en el espacio los seres humanos parecen poder vivir con la misma tranquilidad de nuevo en la superficie, como si tantos años no hubiesen adaptado su anatomía y fisiología a condiciones atmosféricas y gravitacionales diferentes. Por último, dada la forma en que culmina, este es un mundo que fácilmente puede ser explorado en nuevos volúmenes sin cansar al lector, dependiendo del punto de vista desde el cual se aborde.   


     En conclusión, Siete Evas es un libro que se disfruta y agradece; que también es exigente con el lector pues escapa de muchos de los parámetros comunes de la ciencia ficción contemporánea (Distopía, adolescencia, ópera espacial, retomando la ciencia ficción dura, que hace que todo el producto de la imaginación sea altamente verosímil. 

BAILA, BAILA, BAILA

Author: Diego Fernando Marín
sábado, julio 15

Escrito por Haruki Murakami
Traducido por Gabriel Álvarez Martínez
Editado por Tusquets Editores
Recomendado para Jóvenes lectores
Novela

     Desde que me acuerdo he envidiado de alguna manera a quienes saben bailar. Si para la música soy sordo, la consecuencia lógica es que tenga para el baile tenga dos pies izquierdos. Además,  mi capacidad de coordinación para el baile se acerca muy fuertemente a la de los peces. Con todo, sé apreciar la belleza del baile, ya sea como actividad lúdica o de cortejo. Quien baila, entiende que ese acto es una forma de imponerse al mundo, de comunicarse con el universo.

     Después de haber leído 1Q84 y Crónica del pájaro que da vuelta al mundo, recuerdo haber querido leer Baila, baila, baila, sin éxito alguno. En diversas ocasiones lo pedí prestado, quise comprarlo, e incluso lo descargué, pero siempre había algo que se interponía entre él y yo. Hasta ahora.

     Durante los últimos años, se ha considerado a Murakami como un fuerte candidato al Premio Nobel de Literatura. Sin embargo, por razones desconocidas –tal vez su enorme popularidad sea una de ellas- han preferido dárselo primero a un músico que a él. Sin embargo Murakami no se amilana. Ya en De lo que hablo cuando hablo de escribir expresa su firme opinión acerca de la escritura y los premios.

     Baila, baila, baila, hace parte del primer ciclo de novelas de Murakami, cuando escribía en primera persona, y fue escrita en 1988, aunque en español solo vio la luz en el año 2012 (Curiosamente La caza del carnero salvaje fue lanzada por Tusquets en el 2016 –Anagrama, 1992-, siendo escrita en 1982). Esta novela abordada desde diversos puntos de vista: realismo mágico, romance, fantasmas, novela negra e incluso Bildungsroman –novela de aprendizaje-. Son estos dos últimos los abordajes que me interesan. El protagonista de Baila, baila, baila, desprovisto de nombre, tiene que encarar una situación de su pasado, y para ello tendrá que ir resolviendo una serie de pistas –naturales y sobrenaturales- que le van guiando. En su camino las mujeres son una constante –incluyendo una relación ambigua con una niña de trece años-; crítica de forma reiterado al sistema en el que se encuentra inmerso e intenta ser consecuente a nivel ético. Como Bildungsroman, por otro lado, el protagonista, un hombre apático, desconectado de su entorno, sin un sentido claro que lo oriente, siente que algo le llama, que alguien llora por él, y que debe enfrentar su propio pasado para construirse un futuro.

     Por supuesto, el elemento natural se encuentra en esta novela, materializándose en la forma del hombre carnero –una reminiscencia de La caza del carnero salvaje-, quien da el mandato que origina el título, que metaforiza la búsqueda del personaje principal, y que nos recuerda a  los lectores, que el baile es uno de los motores del universo. “Pero no queda más remedio que bailar –prosiguió el hombre carnero. Y hacerlo lo mejor que puedas. Deslumbrando a todos. Si lo haces así, quizá pueda ayudarte. Así que baila, baila mientras no cese la música”. (p. 110)

     Un elemento particular que me llamó la atención, es la fuerte crítica que hace a la escuela como sistema, en general, y a los padres, en particular. Para ello se sirve de una niña, Yuki, de trece años con padres famosos – Ame, una fotografa, y Hiraki Makimura (el único personaje con nombre y apellido en la obra), un escritor que después del tercer libro se echó a perder-, que es abandonada y, de hecho, puesta en sus manos para que sea él quien se haga responsable. Si bien la relación entre Yuki y el protagonista sin nombre es ambigua a ojos occidentales, también nos permite comprender que la crisis de la paternidad es algo que no pertenece solo a nuestra cultura.


     Todos estos elementos, entre muchos otros, en mayor o menor rango, constituyen a Baila, baila, baila en una obra muy poderosa, con algunas pocas páginas que sobran, que mantiene el interés constante del lector, al paso que busca vincularlo con su propia búsqueda interna. El lector de Murakami encuentra los elementos prototípicos del autor, y quien no lo ha leído se encuentra con una novela brillantemente entretejida que bebe de muchas fuentes para construir una grandiosa particularidad.  

GUÍA DEL AUTOESTOPISTA GALÁCTICO

Author: Diego Fernando Marín
viernes, julio 14

Escrita por Douglas Adams
Traducida por Benito Gómez Ibáñez y Damián Alou
Editado por Editorial Anagrama
Recomendado para: Lectores en marcha
Novela – Ciencia ficción

     La ciencia ficción es casi un cronopio, es una cosa inidentificable de la cual todo el mundo cree saber pero nadie puede definir en realidad; más aún, cuando ésta ha ido mutando a lo largo del tiempo, y cuando tiene escritores tan diversos como Isaac Asimov, Phillip K. Dick, William Gibson, Douglas Adams, J. G. Ballard, Fredric Brown y Neal Stephenson, entre tantos otros, trabajando en el mismo universo delimitado, y saltándose las normas cada vez que les viene en gana.

     En este mundo, que muchos califican de escapista, la Guía del autoestopista galáctico es toda una institución, que cuenta con cinco partes (Seis si se incluye la novela conmemorativa de Eoin Colfer por el trigésimo aniversario de la publicación del primer volumen) y que se destaca principalmente por su sentido del humor. En ella, podemos encontrar un androide con problemas para afrontar el mundo que lo rodea, un Presidente de la Galaxia con dos cabezas y tres brazos, dos terráqueos desterrados de un planeta destruido para hacer una autopista, y un escritor freelance que se gana la vida escribiendo artículos para la institución más grande de toda la galaxia: La guía del autoestopista galáctico. Sin embargo, para quienes han visto la película, no todo sucede en este primer volumen.

     A pesar de su evidente tono paródico, la Guía del autoestopista galáctico, cumple con el mandato de la ciencia ficción dura: parte de un conjunto de situaciones, algunas científicas otras no, que reconocemos (la burocracia, el desplazamiento en el espacio, el Principio de incertidumbre) y las extrapola en el tiempo, la probabilidad y el espacio. El resultado, no podría ser de otra forma, es hilarante.

     Debo confesar que conocí la obra de Adams a través de la película homónima a esta reseña. Debo confesar que me sentí atraído por la construcción de los personajes y la producción. Sin embargo, al enfrentarme a un libro espero encontrar precisamente eso, no una oda a una producción cinematográfica, pues de las 285 páginas de este volumen editado por Anagrama, solo 188 corresponden a la novela, las 97 restantes están dedicadas a entrevistas al reparto de la película y al guionista.

     Con todo, la Guía del autoestopista galáctico constituye la entrada a un mundo donde lo inesperado está a la vuelta de la esquina, en donde se puede hacer autoestop a cualquier nave espacial solo con saber emplear bien una toalla, en el que los burócratas escriben poesía plázcale a quien le plazca; un mundo, querámoslo o no, bastante parecido al nuestro.       
lunes, julio 10

Selección musical y textos: Ana Gerhard
Ilustrado por Cecilia Varela
Editado por: Océano Travesía
Recomendado para Lectores en marcha
Libro disco – Libro informativo

     Si bien puede hablarse de una predisposición, e incluso un talento para lo musical, tengo la firme creencia de que esta se puede educar. Para ello, asumo, más que la disponibilidad de instrumentos, también se hace necesario crear un contexto de sensibilidad hacia la naturaleza y, por supuesto, la posibilidad de acceder a buena música, así como a alguien que traduzca esa forma de expresión, que pueda explicarlas. En mi caso, como en el de muchos de mi generación, crecí con la denominada “música para planchar”, es decir, aquellas baladas de los años 60´s, donde se cantaba al amor y al desamor, en muchos casos a grito herido. Creo que haber crecido con esa influencia musical y sin ninguna posibilidad de contraste –mi madre decía que la música clásica era música de entierro-, atrofió de tal manera mi capacidad de escucha que me dejó sin la posibilidad de ser melómano. De hecho, muchas veces he pensado que de perder un sentido, podría perder el oído sin mayor queja, excepción hecha de la risa de mi esposa.

     Sin embargo, sé a ciencia cierta que la música es importante en la vida, y de hecho disfruto de bandas sonoras como las de Ghos in the Shell o El atlás de las nubes, pero mi educación en la música sigue siendo nula, es como cuando intento leer en inglés, no tengo la paciencia suficiente, me urge acceder, al menos, al código. Por eso agradezco tanto la existencia de estos libros.  

     Introducción a la música de concierto es una colección conformada por tres volúmenes, El agua, Seres fantásticos y Las aves. Cada uno de ellos puede escucharse por separado, pero para lograr una mayor profundización es necesario acudir al libro. Esto no se logra a la inversa, porque para poder entender la música no basta con leer de música, hay que escucharla.

     En este orden de ideas, Introducción a la música de concierto. Las aves, ofrece una organización muy sencilla: se presenta el fragmento de una obra, se describe el tipo de ave que se presenta, se da una descripción del fragmento a escuchar, y pone a disposición del lector una breve biografía del compositor. Ya en el CD, el lector-escucha puede atender al breve fragmento, a partir de las pistas dadas en el texto. La otra manera de acceder a este texto es dejando a un lado el libro y atendiendo de forma exclusiva al CD, pues éste presenta de manera breve cada fragmento musical.

     Introducción a la músicca de concierto. Las aves, ofrece una oportunidad inmejorable de iniciar a un niño o un adulto en el conocimiento musical. El libro emplea en algunos momentos lenguaje técnico, lo cual es importante, pues permite al lector ir accediendo a los términos precisos que ésta disciplina emplea, pero complementa la información con un glosario que busca explicar con facilidad los tecnicismos.


     Por otro lado, se trata de un libro fácil de seguir, con una diagramación clara, y acompañada de unas imágenes preciosas y muy expresivas. Así, si se busca expandir el conocimiento artístico, más allá de la lectura y el cine, esta es una muy buena forma de hacerlo. 

EL VIOLONCHELISTA DE SARAJEVO

Author: Diego Fernando Marín
viernes, julio 7


Autor: Steven Galloway
Traducido por: Núria Salinas Villar
Editado por: Quinteto
Recomendado para jóvenes lectores
Novela

     Los libros se instalan de manera diferente dentro de ti. Hay los que son una risa permanente, los que pasan sin que te des cuenta, aquellos que se deben compartir y discutir, algunos otros que se deben dejar asentar; también están los vergonzosos, los placeres culpables, aquellos que son considerados un gasto de papel; están también aquellos a los que se acuden, los que son lanzados por las ventanas de los autobuses, los que se usan como papel higiénico; y, por supuesto, aquellos que te obligan a rumiar sus páginas, aquellos que se asientan en tu alma. El violonchelista de Sarajevo es uno de estos últimos.

     Conocí el libro de Steven Galloway de manera accidental en una lista de intercambio de libros digitales. Durante días lo leí en la pequeña pantalla de mi celular, y una vez terminado me puse en la tarea de conseguirlo. Algunos años después – atravesando incluso la desaparición de la editorial que lo pública-  hace parte de mi biblioteca.

     El violonchelista de Sarajevo es la historia de los civiles que estuvieron atrapados en el asedio a Sarajevo que tuvo lugar entre 19992 y 1996. Una de las historias, que es la fábula central de este relato, es la de un violonchelistas, quien después de haber sido testigo de cómo una granada cegó la vida de 22 personas, tomó la decisión de tocar 22 días seguidos el Adagio de Albinoni (https://www.youtube.com/watch?v=XMbvcp480Y4), un día por cada una de las víctimas. Sin embargo, y a pesar de lo que se podría considerar, en lugar de ser protagonista directo, el violonchelista se convierte en la fuerza secreta que impulsa la vida de los habitantes de Sarajevo, en especial de tres personas: Dragan, Kenan y Flecha, habitantes de Sarajevo, atrapados en la ciudad que intentan vivir, y que encuentran la forma de darle un sentido más alto a sus vidas a través de la valentía del abandono, la entereza y el honor. “No hay héroes, no hay villanos, no hay cobardes. Sólo hay lo que puede hacer y lo que no puede hacer. Hay lo correcto, lo incorrecto, y nada más. El mundo es binario. Los matices llegarán más tarde”. (p. 216)   

     De esta manera, cada uno de estos personajes, con el Adagio de Albinoni de fondo, va transformando su vida, encontrando una fuerza que los anima a continuar, a mantenerse, a pensar en un futuro en donde valga la pena reconstruir esa ciudad. Dragan lo vive de manera íntima, personal; en tanto Kenan y Flecha lo viven de manera más social y política. Se dan cuenta de que a pesar de todo, hay quienes se lucran y engordan en medio de la miseria de los demás.

Los hombres de las montañas han creado muchos monstruos (…) y no todos están en las montañas. Están los que se creen en posesión de la verdad absoluta sólo por oponerse a algo malvado. Utilizan esta guerra y la ciudad para sus propios fines (…) Si es así como la ciudad será cuando acabe la guerra, no merece la pena salvarla (p. 177)
    
     Así, El violonchelista de Sarajevo va trazando una reflexión preciosa acerca de la humanidad y de sus límites, de lo que significa mantener la humanidad incluso en el más mínimo gesto. No se trata de caballeros y dragones, se trata de mantenerse erguido aun cuando puedas perder aquello que más atesoras, a pesar del miedo y de la ira y de la propia mezquindad.

     Con todo, no se trata de un libro perfecto, existen algunos asuntos con el tiempo y la forma en que se maneja este en relación a las narraciones de los personajes, que parece no ser del todo claro; hay momentos en que lo personajes de Dragan y Kenan se parecen demasiado.  Sin embargo, es un relato que se asienta, que exige que se le piense, que se le medite, que se le tenga en cuenta, y a medida que esto se hace, lector y libro se trasforman a su vez.

     Por último, no se puede obviar el símbolo del Violonchelista, decidido a todo, comprometido a todo con tal de cumplir su propósito, gastando lo más preciado para él -“(…) pero cada vez le resulta más arduo recurrir al Adagio, aunque se vea obligado a hacerlo, porque sabe que su efecto es finito. (p. 14)- a través de un gesto que puede parecer inútil pero que al final tiene la posibilidad de cambiarlo todo, de resucitar el mismo Sarajevo de antaño.

PÁGINA DE DIARIO. SEXTA ENTRADA.

Author: Diego Fernando Marín
jueves, julio 6


     Aunque hay mucho que decir y concluir acerca del papel de la promoción de lectura en la finalización del año escolar, he querido dedicar este entrada a uno de los espacios más relevantes en la difusión de lectura en todo el mundo: La biblioteca.

     Hace ya varios años que atiendo desde mi lugar como psicólogo un solo paciente. Lo atiendo, porque la forma de abordaje que se me permite es la biblioterapia. Así que una vez a la semana me voy (el paciente tiene problemas de movilidad y, a decir verdad, yo no tengo un consultorio)a su apartamento con una o dos libros de arte y comenzamos una sesión que a menudo se extiende más allá de las dos horas. Lo de los libros de arte comenzó con libros álbum y luego derivó hacia aquello que es para mí paciente su verdadera pasión, la pintura. Por supuesto, mis libros sobre el tema son pocos y con el tiempo, la biblioteca escolar y la biblioteca cerca de mí casa comenzaron a quedarse pequeñas. Es decir, no tenían material suficiente para el voraz lector que acompaño.

     Ray Bradbury y Charles Bukowski agradecieron en su momento la existencia de las bibliotecas públicas. Las agradecieron porque se convirtieron en su posibilidad de aprender, de emigrar a otros mundos, y se convirtieron en un refugio. Así, una biblioteca es mucho más que un almacén de libros, es el corazón a través del cual fluye el conocimiento y la cultura. Empero, cuando más grande es un organismo, mayor es la fuerza que debe tener su corazón para bombear la suficiente sangre a todos los órganos. Algunos animales incluso tienen varios corazones para trabajar de forma más eficiente. Este es el modelo que sigue una red de bibliotecas. En Colombia, el modelo más exitoso que existe es la Red de Bibliotecas del Banco de la República. Una red de bibliotecas públicas en donde a partir de un pago nimio [ridículo] se puede acceder a 22 sedes a lo largo y ancho del país. 22 sedes con un catálogo diverso, actualizado y dispuesto al público. Así, el lector voraz que acompaño ha podido acceder a libros desde 1955 –creo que ese es el más antiguo que hemos tenido en nuestras manos- de pintores tan diversos como Fra Ángelico, Donatello, Botticcelli, Brueghel, Van Dyck, Delacroix y Pissarro, entre tantos otros.

     Aún seguimos pidiendo libros, y esperamos poder seguirlo haciendo durante mucho tiempo.

P.D.1: Sobre el tema de la biblioteca hay mucha tela de donde cortar. En una próxima entrada hablaré del caso de una biblioteca escolar que me tocó muy de cerca.

P.D.2: Si conocen el caso de una o varias bibliotecas sobre la que quieran hablar, sus casos son bienvenidos.

             

MOMENTOS

Author: Diego Fernando Marín
miércoles, julio 5

Escrito por Silvia Andrea Valencia
Ilustrado por María Paulina Restrepo
Editado por LuaBooks
Recomendado para los pequeños
Libro álbum

     Hubo un tiempo en que existían rollos de 12, 24 y 36 fotos. Revelarlos costaba dinero y cada foto así obtenida era un pequeño tesoro. Obtener una máquina fotográfica tampoco era fácil y había –aún los hay- personas que se hacía en los parques a fotografiar a las personas que por allí pasaban. Hubo un tiempo en que las personas tenían miedo de que les tomaran una fotografía, porque pensaban que algo de su alma se iba en ello.

     Hubo un tiempo también, en que existieron personas que escribían cartas a quienes no sabían hacerlo. Ponían algo de su alma en ella, ubicaban puntos y comas, y a menudo frases de su propia cosecha. En ocasiones escribían a mano con una caligrafía que era preciosa, mientras en otras lo hacían pulsando una a una las teclas de una máquina de escribir, que se cobraba cada equivocación debiendo volver a comenzar desde el principio (Yo tuve, tengo de nuevo una de ellas, y fue mi gran escuela de escritura).

     No quiero decir que aquellos eran mejores tiempos, solo eran tiempos más lentos, y el mundo era un poco más grande de lo que era ahora. Pocas fotos tengo aquel entonces, y solo una que otra carta que me enviaron desde España, y que se demoraban entre una o dos semanas en llegar. Cada espera una aventura en sí misma, cada palabra escrita de vuelta era muy bien elegida.

    No quiero decir que aquellos fueran mejores tiempos. Hoy existe Instagram y existe el correo electrónico y existe Facebook y Twitter y muchas redes más. El mundo es más pequeño y las palabras no se piensan tanto, y las fotografías se toman con cualquier teléfono celular, y los filtros las convierten en fotos bellísimas, pero algo de su alma se ha ido con el tiempo.

     Eso es lo valioso de Momentos. A través de un pequeño ejercicio de fotografía y escritura, propuestos por los padres de unos niños, Silvia Andrea Valencia nos invita a recoger la brevedad de los momentos, la brevedad de los instantes pasados, que nos dieron identidad, y futuros, que prevemos con esperanza o un secreto temor. El resultado es un texto pequeño, de una nostalgia infinita por el hoy y el mañana, que nos invita a recogernos en familia, en pequeños grupos, a pensarnos aquellos momentos que deseamos atesorar; aquella caricia, aquella comida, aquella lectura, aquel café. Cada palabra mimada y elegida con cariño ha sido acompañada por las ilustraciones de María Paulina Restrepo, quien con un trazo impecable y una melancólica paleta de colores,  dando como resultado un libro de esos que se comparten, que se leen en compañía, que se atesora en los recuerdos.


     Una deuda queda, sin embargo, y es que LuaBooks ha buscado que cada uno de sus libros venga con una aplicación que amplíe la experiencia impresa con la digital. Al momento, empero, la aplicación que acompaña este libro, PigTron, aún no se encuentra disponible. 

EL MACANUDO UNIVERSAL 2. Volúmenes 6 al 10.

Author: Diego Fernando Marín
martes, julio 4

Autor: Ricardo Siri Liniers
Editado por: Editorial Común
Recomendado para: Lectores en marcha
Tiras cómicas

     Hubo un tiempo, que las nuevas generaciones ya no viven, en que la llegada del domingo era una fiesta, porque existía la separata de los muñequitos. Se trataba de un cuadernillo donde se publicaban títulos como El Fantasma, Tarzán, Beto el Recluta, Modesty Blaise, Pillín, Calvin & Hobbes  o Los Marcianitos, entre algunos de los nombres que recuerdo. El tamaño podía variar de periódico en periódico, pero se destacaban por tener una secuencia diferente a las publicaciones diarias y por ser a todo color. La mayoría de ellos se publicaba en una página o página y media. Cada domingo era una alegría, un pequeño trozo cálido del mundo, porque se esperaba con ansías las tiras cómicas. Poco a poco estas publicaciones se fueron perdiendo, terminado su valor por los costos de publicación, quizás, o porque ya no generaban el suficiente interés en los lectores, o porque los lectores compraban directamente los denominados comic books.

     Leer a Liniers me recuerda esa época. Lo hace por una sencilla razón, leerlo es una pequeña alegría, es acceder a un pequeño trozo cálido del mundo.

     Danny, con la coacción de Silvia, me prestó este volumen con la condición de que lo reseñara. No es una condición que me haya simpatizado. No porque no me guste Liniers, al contrario, si no porque es difícil realizar una reseña de los libros de tiras cómicas. Es difícil en virtud en que no suelen seguir una línea temática, en que no es fácil realizarles un rastreo isotópico; no hay un desarrollo de los personajes en un contexto y, muy pocas vece, en una situación. Más aún cuando no hay una publicación dominical que le pida al artista explayarse más en un tema o en un tipo de gag. Sin embargo, tampoco es imposible, ante todo porque Danny y Silvia hicieron hincapié en una temática, la construcción de personajes, y son tantos, que no detenerse en uno o dos es en realidad injusto.

     Personajes, dijeron ellos, y pensé en El misterioso hombre de negro, Olga, Enriqueta y Fellini y Alfio, la bola troglodita, entre tantos otros. Sin embargo, como las publicaciones de Liniers seguirán, y quiero tener excusa para que me sigan prestando sus libros, y para seguir reseñando su obra, en esta ocasión me centraré en El misterioso hombre de negro y Olga.

     El misterioso hombre de negro, es el personaje que le permite a Liniers ponerse de guasa y ser solemne, todo a un mismo tiempo. Su trazo es sencillo, un rostro blanco con una nariz afilada, un sombrero de copa y una gabardina. Nunca habla, nunca se relaciona de manera directa con otros personajes, y de cuando en vez le acompaña un pájaro o un grupo de ellos, depende de la medida del misterio en el que Liniers quiere adentrarse. En ocasiones, la tira es acompañada por la frase de un poeta o en una reflexión acerca de lo que constituye el misterio en una obra gráfica o literaria.

     Por otro lado, Olga, es el amigo imaginario de Martíncito. En un enorme monstruo peludo de color azul, que lleva un sombrero en forma de cono y unos colosales dientes superiores que sobresalen de su boca. Sus pies son cortos, y sus brazos cuelgan a sus lados, llegando casi hasta el suelo. Y con todo, es inofensivo, siendo su única forma de comunicarse decir Olga. Empero, Olga es el principio activo de la imaginación, a veces es desbordante, a veces monótona, siempre azul, siempre protectora y siempre ingenua.

     El Macanudo Universal 2, es una excusa perfecta para retornar a la niñez, para compartir la niñez – es decir el asombro-, para disfrutar la niñez. Se recomienda acompañarlo con una taza de chocolate caliente con masmelos o queso.               


HE VISTO BALLENAS

Author: Diego Fernando Marín
lunes, julio 3


Autor e ilustrador: Javier de Isusi
Editado por: Astiberri Ediciones
Recomendado para: Jóvenes lectores
Novela gráfica
    
     Leo He visto ballenas, justo en la semana en que la guerrilla de las FARC se acaba de desmovilizar en Colombia. Las FARC, si alguien no lo sabe hoy en día, es uno de los grupos subversivos y terroristas más odiados en nuestro país. Digo más odiados, porque no se trata del único. En Colombia parece haber más puntos focales de odio que en cualquier otro lugar del mundo. Odiamos por igual a las prostitutas, a los miembros LGTBI, a los paramilitares, a las madres cabezas de familia, a los banqueros, a nuestros gobernantes, a los ciclistas, a los cantantes de reggaetón, a las mujeres, a nuestros exgobernantes, nuestra historia y nuestro futuro. Y somos uno de los países más felices del mundo.

     Leo He visto ballenas y algo en el corazón se encogió. Como muchos de los relatos gráficos de Astiberri, éste tiene lugar en España. En este caso, en una España que ha pasado factura a muchos de los integrantes del ETA y, también, del GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación, me informa Wikipedia). Sin embargo, este relato de Javier de Isusi no se centra en la pertinencia de la lucha de estos dos bandos, sino que se centra en la necesidad del perdón, en la humanidad de los protagonistas de la guerra.

     La galería de personajes es pequeña pero muy rica. En primer lugar esta Antón, hijo de un hombre asesinado por ETA. Luego está Josu, amigo de infancia de Anton, quien perteneció a ETA, y que no hizo nada por salvar al padre de Antón. Por último está Emmanuel, un miembro del GAL, quien se encontrará con Josu en la cárcel, y quien teme por lo que pueda sucederle si alguna vez es liberado; pero sobretodo, Emmanuel intenta vivir con lo que ha hecho, “Ya bueno… Es que yo he sido el más duro toda mi vida… Y es una mierda” (p. 31)

     Sin embargo, el perdón no es fácil. Es fácil mirar para otra orilla; es fácil tragárselas todas; es fácil odiar, a otros o a uno mismo; es fácil ser víctima o victimario; pero el perdón no lo es. El perdón es un proceso que se tiene que gestar a nivel personal y también social, y sólo con el tiempo, años, décadas, quizá vea algún resultado.

     He visto ballenas habla de la dificultad que se tiene para perdonar y perdonarse, pero también es una bella metáfora acerca de la empatía, acerca de entender al otro, del cambio, y de la asunción de que el ser humano es una criatura dinámica que puede cambiar, que puede perdonar, ser perdonado y perdonarse; pero también de lo que sucede cuando esto no se logra.


     Así, ésta obra de Javier Isusi, merece ser leída y releída, “gastada a fuerza de releerse”, para desentrañar sus diversos elementos. Ojalá veamos ballenas…       

P.D. También contiene una de las mejores explicaciones que he visto de diferentes jugadas del ajedrez.