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LA SED

Author: Diego Fernando Marín
miércoles, mayo 16


Escrito por Enrique Patiño
Publicado por Editorial Planeta
Recomendado para jóvenes lectores
Novela – ciencia ficción

     Termino de leer este libro, lanzo un suspiro y se lo muestro a Elizabeth. Muy buen libro, le digo. ¿De qué trata?, me  pregunta, lanzándome la inveterada pregunta que le hacen a un lector cada vez que menciona el título de un libro.  De lo que nos espera, le respondo, si seguimos como vamos. Espero que, a diferencia de lo sucedido con 1984 y Un mundo feliz, la advertencia sea tomada en serio.

     La sed no es un título simbólico, alude al elemento central del libro, aquel que no se puede eludir en ningún renglón del libro, pues no hay un instante en que no se sienta la resequedad atenazando la garganta. Es un canto. Puede ser una profecía.

El relato se ubica en un futuro apocalíptico – que se siente tan próximo- en donde el agua ha llegado a tal nivel de escasez que se convierte en la única moneda de cambio posible, en la única propiedad importante. Se mata por el agua, se muere por el agua; el agua corrompe, el agua purifica. No es un espacio propio para la redención, pues quien se enfrenta a este mundo no está provisto de características morales superiores. El desierto en el que se mueven los protagonistas no es majestuoso ni admirable, ante todo porque no es desierto finito. No es un desierto del que haya escape, no es un trámite para acceder a otro espacio o tiempo; el desierto es tangible, letal, y se extiende –quizá- por todo el mundo.

Los protagonistas de La sed están desprovistos tanto de nombre como de esperanza. Son el hombre y la joven. Los únicos personajes con nombre propio son un par de bandoleros, que por breves momentos detentan algún tipo de miserable poder. Con estos ingredientes Patiño construye un relato limpio y poderoso, un relato de ciencia ficción que no necesita de naves espaciales, hombres verdes, máquinas del tiempo o grandes avances tecnológicos. La idea de la que parte Patiño es sencilla, la infinita capacidad de depredación del ser humano. También su infinita estupidez. La idea a la que llega Patiño no tiene que ver con las formas en las que el ser humano se engrandece ante las dificultades. Patiño es escéptico, es realista, es inclemente,

No creía en milagros sino en la realidad pura del desierto. Su credo lo complementaba su fe ciega en los desmanes del ser humano y en el ajuste largo de cuentas de la naturaleza; en la ley del depredador que arrasa y tarde o temprano es consumido por la que con tanta saña depredó. Creía en la soledad como remedio contra la desilusión y en la vileza como una conducta inherente a la condición humana. Creía en la muerte y en la vida, en la escasez como el mejor método de aprendizaje y en el amor como un destino final al que solo los más obstinados llegaban, como el desquiciado a su delirio. Creía en el asombro, la arena, las nubes cubiertas, el viento que aquietaba sus pensamientos, la finitud y en la rendición anticipada para evitar la tentación de pensar que vivir era un don y aceptar que era más bien un préstamo que pronto le cobrarían y arrebatarían. Y en poco o nada más.
Su credo era escueto y profundo. Incorruptible. (p. 61) 

     Así es La sed, concisa, directa y brutal. Esperemos que esta vez la advertencia no caiga en oídos sordos.    
lunes, mayo 7


Escrito por Patrick Rothfuss
Traducido por Gemma Rovira
Editado por Plaza Janés
Recomendado para jóvenes lectores
Trilogía – novela - fantasía


     Acabo de leer Máquinas mortales de Philip Reeve, muy promocionado en la actualidad porque Peter Jackson lo está convirtiendo en película. Me dediqué al libro con emoción, puesto que se trata, según rezan las reseñas, de una fantasía steampunk. En contraste, me encontré con una melaza premasticada infumable plena de estereotipos de la peor especie. Un libro más de eso que llaman literatura juvenil.

     Con ese mal sabor en la boca tomé El nombre del viento y me sumergí, por contraste, en una lectura gratificante, donde los personajes están bien construidos, transformándose a los ojos del lector y permitiendo que haya una empatía real con ellos. Así mismo, los espacios y las reglas de juego están bien construidos, de manera tal que los deus ex machina son menos probables, y el lector sabe bien a lo que se enfrenta. Por último, y no menos importante, Patrick Rothfusss no solo cuenta una historia como si intentase lo más rápido posible pasar a la siguiente, sino que está interesado en sumergir al lector en el relato, valiéndose de un vocabulario amplio –es decir que considera que el lector se ha enfrentado a algo más que a redes sociales-, de figuras literarias – es decir que considera que el lector puede realizar inferencias, al menos- y personajes que tienen matices.

     Hay que mencionar que El nombre del viento es la primera parte de una trilogía (Crónica del asesinato de reyes) que aún no se ha concluido, y que su segundo título es bastante repelente, el temor de un hombre sabio, pues apesta a título de libro de Paulo Coehlo.  Como historia es una novela de crecimiento de Kvothe, un nombre legendario en el mundo en que es situado, así que el lector asiste a la forma en que este personaje ha ido haciéndose a lo largo del tiempo. Asistimos entonces al sustrato de la leyenda, y cómo esta se construye. Una leyenda que, de alguna manera, por causas que desconocemos al final de este primer tomo, se encuentra en un aparente ocaso. Es también una historia de amor, del primer amor, y de la manera en cómo este marca a las personas, aunque su acercamiento es bastante singular,

Para aproximarse a una criatura salvaje es necesario tener cuidado. El sigilo no sirve de nada, Las criaturas salvajes reconocen el sigilo y saben que es una mentira y una trampa. Si bien a veces las criaturas salvajes  juegan a juegos de sigilo y, al hacerlo, en ocasiones son presa del sigilo, en realidad el sigilo nunca las atrapa.
Pues bien. Con lento cuidado, más que con sigilo, es como debemos aproximarnos a determinada mujer. Una mujer salvaje hasta tal punto que temo abordarla deprisa incluso en una historia. Si me moviera de modo imprudente, podría asustar a la idea de esa mujer y hacerla volar precipitadamente. (p. 428)  

     Así, a pesar de su nombre, a pesar de su presentación, de la frase en su contraportada –que apesta a estereotipo-, El nombre del viento es un libro de esos que se devoran, pero que también se reflexionan; que dejan al lector con un buen regusto en la boca; con la esperanza de encontrar una buena continuación; que permite tener fe acerca de libros de fantasía que no se limiten a contar una historia repleta de los mismos estereotipos, con la mínima cantidad de lenguaje posible. Una de esas puertas que vale la pena atravesar.

DIOSAS. Misterios de lo divino femenino.

Author: Diego Fernando Marín
jueves, abril 26

Escrito por Joseph Campbell
Traducido por Cristina Serna
Editado por Ediciones Atalanta
Recomendado para Grandes lectores
No ficción – Mitología comparada

     Encontrar un buen libro siempre es un motivo de júbilo. Si además de todo ese libro está bien editado el júbilo es mayor. Cuando conjugas un autor como Joseph Campbell con una editorial como Atalanta la felicidad está asegurada.

     Joseph Campbell es una autoridad en el campo de la mitología comparada. Su aporte más reconocido es el monomito, o diagrama del mito del héroe, donde estructura los elementos principales del viaje del mito del héroe comunes a diferentes culturas. Así, relatos cinematográficos (que hacen parte de nuestra mitología actual) como La guerra de las galaxias –Leí en alguna parte que Lucas consultaba casi a diario a Campbell mientras avanzaba en la filmación de la primera trilogía- o Matrix siguen de forma consciente o inconsciente esa misma estructura. Así, a Campbell se le ha relacionado principalmente con los relatos heroicos. Sin embargo, en todos sus libros se aludía al poder y evolución de la diosa.

     Antes de continuar hay que aclarar que este libro no fue concebido por Joseph Campbell. Él nunca escribió un libro llamado Diosas. Él escribió Las máscaras de dios y El héroe de las mil caras y El poder del mito, entre otros tantos títulos. Este libro es resultado del esfuerzo de la Fundación Joseph Campbell que recopiló conferencias y talleres sobre el principio femenino  ofrecidos por Campbell entre 1972 y 1986. El responsable de organizar todo este material fue Safron Rossi (Curiosamente su nombre no aparece en los créditos), tal y como lo indica en el prefacio. Agradecemos entonces a Rossi, quien hizo posible este libro.

     Diosas es una visita al recorrido que el principio femenino ha realizado desde las primeras comunidades agrícolas hasta el advenimiento de los pueblos indoeuropeos, en especial los semitas y su pervivencia en los relatos religiosos actuales. El recorrido no solo es apasionante sino también descrito con una gran sencillez, donde prima el valor espiritual sobre la creencia religiosa (Campbell explica como son dos maneras diferentes de ver el mundo). El resultado es un libro hermoso, que nos muestra como la creencia en la diosa y sus símbolos, nos acompañan hoy en día más de lo que creemos.

     Respecto a la búsqueda de la mujer en la actualidad, Campbell es enfático al decir,

El desafío del momento –y hay muchas que lo enfrentan, lo aceptan y tratan de ofrecer una respuesta no a la manera de los hombres, sino de las mujeres- reside en florecer como individuos, no como arquetipos biológicos, ni como personalidades que imiten lo masculino. Y, repito, en nuestra mitología no existen modelos para la búsqueda individual de una mujer. Tampoco hay ningún modelo para un varón casado con una mujer individualizada. Estamos juntos en esto y podemos resolverlo no con pasión (que es siempre arquetípica), sino con compasión, velando pacientemente por el crecimiento de unos y otros (p. 18).

     Ya más adelante, dirá simple y sencillamente, “La importancia de la Diosa no radica en si las mujeres ocuparon el trono y gobernaron una estructura social matriarcal, sino en si la cualidad de la mujer, su ser, su sentido, era entendido, conocido y respetado.” (p. 322).

     Otro elemento a destacar, es la presentación que se hace del trabajo de Marija Gimbutas, otra estudiosa a la que espero prontamente estar leyendo. Por otro lado, hay que enfatizar que Campbell es bastante eurocéntrico en esta obra, razón por la cual apenas hay dos o tres menciones a relatos de América, África o Asia. Sin embargo, sobre estas culturas si hay menciones y trabajos más que relevantes en otras de sus obras, como Las máscaras de dios.  

     Infortunadamente Diosas no es un libro de una sola lectura. Es un libro sobre el que hay que volver y detenerse, y avanzar y retroceder y profundizar y discutir y rechazar y afirmar y rayar y señalar y escribir; en resumen, es un libro que hay que tener, y en esto Atalanta si no es la mejor opción, pues sus libros son costosos (U$ 41.88). Con todo, es un libro valioso que los lectores serios debería regalarse para sus estantes, y, no sobra decirlo, vale cada centavo.   

TRANSCREPUSCULAR

Author: Diego Fernando Marín
miércoles, abril 25


Escrito por Emilio Bueso
Editado por Gigamesh
Recomendado para Lectores en marcha
Novela – ciencia ficción


     Por alguna razón he evitado -a pesar de Miquel Barceló García- la ciencia ficción española. Creo que la costumbre se originó cuando al leer Visiones Peligrosas me encontré con un relato que se situaba en una plaza de toros donde estos animales habían sido reemplazados por automóviles. Lo gracioso del caso, es que el relato en cuestión no pertenece a un español sino a Roger Zelazny, un autor norteamericano. A este recuerdo confuso se le unió que en las Antologías Bruguera, aquella dedicada a la ciencia ficción española, esta última me parecía bastante rezagada frente a la norteamericana, británica y francesa. Amén a esto, me tocó levantarme con traducciones horribles de Stephen King, donde sus personajes se trataban de gilipollas y decían hostia a más no poder. No se trata de una situación justo, pero qué le puedo hacer si sin mis recuerdos y antipatías. Con todo, una sinopsis mal leída de Transcrepuscular me llevó a buscar el libro para leerlo.

     Digo mal leída, porque comencé a leer el libro con unas expectativas completamente diferentes a lo que me encontré. Esperaba una novela sórdida y sucia, situada en un entorno decadente y brutal. Empero, me encontré con un relato sito en un mundo muy diferente al nuestro – y al mismo tiempo tan similar- donde el ser humano habita en hongos o conchas gigantes de caracol; monta en libélulas, moscas, arañas y tábanos, en tanto se ha fusionado con diferentes tipos de moluscos en su afán por evolucionar. Lo único que encontré de lo que esperaba inicialmente fue lo decadente. Fue una más que agradable sorpresa.

     A pesar de lo descrito, aquella idea de un mundo de seres humanos diminutos que hará pensar en los pitufos, nada de lo sucedido en Transcrepuscular sucede en los terrenos ni en la lógica de la infancia. Se trata de un mundo duro, de una búsqueda desesperanzada y de unos personajes abyectos, en diversos sentidos, que al final del libro no terminaba de entender. Incluso, encontré que el final funcionaba a cierto nivel, pero me dejaba con una cierta sensación de cosa inacabada, de haberme descargado el libro equivocado –sí, leí una versión pirata, más adelante me referiré a ello- o una copia bastarda o una edición maldita, mal maquetada y borrosa. Sin embargo, al leer la biografía del autor, resulta que esta obra es la primera de una trilogía. Solo espero, que no suceda lo mismo que con Martín, que no le compren a Bueso los derechos de autor para una película o serie, y nos ponga a espera que se acabe la adaptación hasta que podamos leer la trilogía.

     Por otro lado, he de mencionar que lamenté no tener la obra original a mano. Sin embargo, en mi defensa, a pesar de vivir en un mundo globalizado, tengo una detestable costumbre en cuanto a la compra de libros, y es que procuro hacerlo de forma directa, no a través de páginas web –sigue siendo magia negra eso de jugar con un dinero que no veo con una persona que no veo y que vive en un lugar que no toco y a quien no puedo reclamar de buena forma si me toca hacerlo-, y Gigamesh, editorial que publicó este título, parece no tener distribuidor en Colombia –tengo que averiguar si Mirabilia si lo tiene-, lo que hace más que difícil su consecución.

     Por último, ha de señalarse, que Transcrepuscular es un libro atractivo y acogedor que no permite que el lector se separe de él hasta haberlo terminado. 
martes, abril 10



Escrito por Howard Philips Lovecraft
Traducido por José A. Álvaro Garrido
Editado por Editorial EDAF, S.A.
Recomendado para jóvenes lectores
Ensayo – No ficción

     Howard Philips Lovecraft  es uno de los referentes de la literatura de terror más relevantes  de la historia. Está en un panteón junto a Edgar Allan Poe, Bram Stoker y Arthur Machen, entre otros grandes nombres. Es también el antecesor directo de escritores como Stephen King, Clive Barker y John Ajvide Lindqvist. De hecho, la literatura de terror no sería la misma sin él.

     Es cierto que a Lovecraft se le puede poner en entredicho por realizar un trabajo en ocasiones esquemático, la inverosimilitud de sus diálogos o el excesivo empleo de los términos inenarrable o innombrable. Sin embargo, el mundo de la fantasía no sería el mismo sin Cthulhu y los primigenios.

     Lovecraft inaugura algo que denomina horror cósmico y construye sus propios precursores en nombres como Mary Shelley, Sir Walter Scott e incluso William Blake. Así, el ensayo El horror sobrenatural en la literatura, texto central de esta publicación, es un trazado de la literatura de horror sobrenatural desde el inicio de los tiempos hasta detenerse en Poe y luego, en sus propios contemporáneos, en autores como Arthur Machen, Algernon Blackwood y Lord Dunsany, entre otros. El ensayo es un rastreo preciso y detallado del género que se engendra alrededor del miedo, comenzando por su detonante psicológico, “La más antigua y poderosa emoción de la humanidad es el miedo, y la clase más antigua y poderosa de miedo es el temor a lo desconocido” (p. 125). Así, Lovecraft comienza su rastreo, saltándose las grandes tradiciones de las primeras civilizaciones, cuyos relatos desconoce o simplemente decide dejar a un lado por desconocer sus costumbres o por falta de interés. Así, en el aparte VII, titulado La tradición sobrenatural en Norteamérica, comienza el inicio de esta tradición desde un punto meramente eurocentrista, “Estados Unidos, además de ser heredero del usual folclore oscuro llegado de Europa, tenía su propio y adicional fondo de asociaciones sobrenaturales, por lo que tales leyendas espectrales habían sido ya ampliamente reconocidas y volcadas a la literatura.” (p. 178). Sin embargo, cuando el lector anticipa que se reconozcan los antiguos relatos de los pueblos aborígenes, se encuentra en cambio que

Ese fondo adicional [los temas fantasmales] procede, tal y como Paul Elmer More ha señalado, del tremendo interés espiritual y teológico de los primeros colonizadores, además de la extraña y sobrenatural naturaleza del paisaje en el que se vieron inmersos. Las inmensas y penumbrosas selvas vírgenes en cuyo crepúsculo perpetuo podían acechar toda clase de terrores, las hordas de cobrizos indios, cuyos aspectos saturninos y extraños y violentas costumbres apuntaban con fuerza a la hipótesis de un origen infernal (…) (pp. 178-179)

     No es extraño entonces que su rastreo histórico se detenga principalmente en Europa, excepto cuando hala de Edgar Allan Poe y construye su propio círculo de escritores de lo sobrenatural. Con todo, este ensayo es un riguroso recorrido alrededor de la historia del relato gótico y sus antecesores, así como un buen recorrido a través de sus principales autores y autoras, pues se detiene por igual, o más, en Shelley que en Stoker, reconociendo por igual la importancia de hombres y mujeres en la construcción del género que llama por igual sobrenatural o de terror.  

     Por otro lado, El horror sobrenatural en la literatura y otros escritos contiene también otros textos en donde defiende el horror sobrenatural, algunas de sus creaciones y se detiene en la apología de escritores como Lord Dunsany y Robert Erwin Howard.

     En conjunto, aunque debe ser mirado de forma crítica,  se trata de una obra que genera interés en todo lector interesado en la literatura fantástica, en general, y del horror en particular, sí como de todo aquel interesado en la estética de Lovecraft, quien en numerosas ocasiones destacará la importancia de la atmósfera por encima de la trama o de la construcción de los personajes. En este orden de ideas, en Algunas notas sobre ficción interplanetaria, dirá,

Ha de ponerse énfasis, además, en todo momento, en el portento que supone la anormalidad central, que es la que da pie a la narración. Debe recordarse que cualquier violación de lo que nosotros entendemos por ley natural es, en sí misma, un elemento mucho más tremendo que cualquier otro suceso o sentimiento que pueda afectar a un ser humano. (…) Los personajes, aun cuando han de ser naturales, deben estar subordinados al portento central, alrededor del cual están en danza. El verdadero héroe de un cuento prodigioso no es ningún ser humano, sino, simplemente, un grupo de fenómenos. (p. 52)

     Y luego, “La atmósfera y no la acción es lo que hay que cultivar en las historias extraordinarias” (p. 53).

     De esta manera, El horror sobrenatural en la literatura y otros escritos nos ofrece una visión de un autor que no sólo construyó un mundo sobrenatural, sino que también se detuvo a concebir una estética de este tipo de literatura, siendo así, un completo agasajo para el lector de fantasía.   

EL OXFORD DE LYRA

Author: Diego Fernando Marín
jueves, marzo 29



Escrito por Philip Pullman
Ilustrado por John Lawrence
Traducido por Enrique Sánchez Abulí
Editado por Ediciones B
Recomendado para Lectores en marcha
Relato – libro ilustrado - Fantasía

     Hay universos que no necesitan ser expandidos o que no necesitan en verdad volver a ser visitados. Algo así sucedió con Stephen King cuando decidió escribir una secuela a El resplandor, o el alargamiento excesivo de los relatos de acerca del Alcaudón de Dan Simmons o Wildcards. Sin embargo, hay momentos, trozos de historias a los que los autores necesitan retornar, como en Los cuentos de Beedle el Bardo, El viento por la cerradura u Oficio de búhos, que, sin entroncar con el relato principal, amplían la visión que el lector ha tenido de la obra del autor. No adicionan nada al relato principal, pero pueden darnos nuevos matices de los personajes o del mundo que habitan. En ese sentido funciona El Oxford de Lyra de Phillip Pullman.

     La materia oscura es una de las mejores series juveniles de los últimos años. Una de las mejores porque no se acogió a ningún estereotipo, porque es exigente con el lector, llegando al punto de confrontarlo en sus creencias, y porque no es fácil reducir su complejidad al mundo audiovisual (nunca entendí que tenía Disney en la cabeza cuando decidió intentar una adaptación de una saga de tal magnitud). Una de las mejores también porque contó con una protagonista indómita y plena de encanto. Lyra Belacqua, también conocida como Lyra Silvertongue.

     El Oxford de Lyra tiene lugar poco después de los hechos acaecidos en La materia oscura, y nos muestra a una Lyra más sosegada, aunque no menos impetuosa, y madura, al punto que su daimonion ya no cambia de forma, manteniéndose en forma constante como una marta. Su precaución, y de Pantalaimon, será piedra fundamental en la resolución del misterio que los acecha, llevándolos también a descubrir que la relación de Lyra con Oxford es mucho más vinculante de lo que en un principio se había sospechado.

     Más allá del relato, empero, este volumen de Pullman, cuanta con una serie de fotografías e imágenes que se sitúan en una suerte de adenda, acerca de las cuales, nos sugiere el autor en el prólogo, podrían estar relacionadas, o no, con futuros relatos acerca del mundo de La materia oscura. Como elemento adicional, que no influye ni realimenta el relato, encontramos un pequeño mapa plegado al final del libro que nos da a conocer la estructuración física de ese Oxford que habita Lyra.

     El Oxford de Lyra se constituye en un breve vistazo (breve, sumamente breve, tan breve que nos hace saber que tan afortunado es Pullman que se puede arrojar la oportunidad de publicar este volumen de manera independiente) acerca de lo que ha acaecido con Lyra después de El catalejo lacado, y que nos hace sentir nostalgia por ese mundo, sus revoluciones, conspiraciones, osos y brujas.  
viernes, marzo 23


Ideada y dirigida por Anne Blanchard
Escrita por Jean-Bernard Pouy
Ilustrada por Serge Bloch
Traducida y adaptada al español por Cristina Piña
Editado por Catapulta editores
Recomendado para lectores en marcha
Libro informativo – biografía

     Reyes, artistas, inventores, políticos y escritores son algunos de los protagonistas de esta enciclopedia. Así, salen a relucir nombres como Leonardo da Vinci, Charles Darwin, Winston Churchill, Agatha Christie o John Lennon, todos ellos con un elemento en común, tuvieron dificultades escolares. Ah, y que fueron europeos o norteamericanos. Lo que se traduce de forma inmediata en que los latinoamericanos, africano, asiáticos y los habitantes de Oceanía somos excelentes estudiantes. Eso, o que ninguna personalidad digna de mención hemos tenido.

     Enciclopedia de malos alumnos y rebeldes que llegaron a genios comienza con un  recorrido cronológico a partir de Carlomagno, el responsable de inventar el colegio y termina con John Lennon. En el camino podemos leer a los insignes protagonistas de estas biografías, bien sea en primera persona o en tercera, con citas extraídas de diversos textos, y todo redactado en un lenguaje fresco y atractivo. Así mismo, y como es presentado en el prefacio, se encuentran algunos recuadros un poco más formales con “(…) breves textos que destilan saber. Esas pequeñas notas de seriedad explican por qué o cómo esos nombres dejaron su huella: inventos y ecuaciones revolucionarios, batallas, grandes novelas, cuadros célebres o películas de culto…” (p.5).

     Sin embargo hay detalles que no terminan de encajar del todo. Si bien la obra no tiene porque dar cuenta de un universo multicultural, que se extiende más allá de Europa y Estados Unidos, si da cuenta de una institución educativa en donde los alumnos no suelen entender porque no quieren. En este orden de ideas, Churchill o London o Einstein o Armstrong, presentan problemas escolares por pobreza, abandono o simple pereza. Ninguno de ellos presentó dificultades de aprendizaje o problemas de adaptación. No, con una o dos excepciones en las que se encontraba una institución académica severa, las dificultades escolares de estos personajes obedecían a problemas actitudinales.

     Por otro lado, el texto adolece de una mirada crítica de los personajes retratados, resultando que la mirada en conjunto del libro es casi aséptica, que se  mantiene principalmente en la infancia aunque se nombren los logros de la juventud y/o adultez.

     Con todo, Enciclopedia de los malos alumnos y rebeldes que llegaron a genios también brinda a los lectores una esperanza al abrirles la posibilidad metacognitiva de valorar el éxito y fracaso escolar en su justa medida, abriendo las puertas a paradigmas emergentes diferentes, donde una nota o una dificultad escolar no es el fin de la existencia. Así mismo, llama la atención sobre la importancia de la pasión y el compromiso al momento de obtener aquello que se quiere.
jueves, marzo 22


Compilado por Rodrigo Bastidas
Editado por Editorial Planeta
Recomendado para Jóvenes lectores
Antología – Ciencia ficción

     No sé cómo llegó este libro a editarse. No sé bajo que medios Rodrigo Bastidas le vendió la idea a Planeta, o Planeta le vendió la idea a Rodrigo Bastidas para hacer una antología de ciencia ficción colombiana. Aunque sospecho las razones y no me gustan. Creo que es porque quieren llegar al denominado, al maldito, plan lector. También es lo único que justifica que este libro se publique en dos tomos.

     La ciencia ficción colombiana no tiene una gran historia. No son muchos sus protagonistas, y en algún momento ni siquiera se planteaba su posibilidad. Durante muchos, largos años, la literatura colombiana se construyó desde la mimesis; exagerada, estrambótica y coloquial, pero aun así mimesis. En Colombia, la ciencia ficción ha sido en realidad un género menor.  Por eso mi sorpresa al encontrar un muy completo libro (dividido en dos tomos) con autores contemporáneos. Más aún si tenemos en cuenta que se trata de relatos cortos, un género de poco éxito en nuestro país, rendido como tantos otros ante el poder de la novela. Más aún, al encontrar que sigue la misma lógica de las publicaciones del género que disfruté en mi niñez: una biografía, un relato y un comentario acerca del género. 

     Los autores que se encuentran en este libro me tomaron por sorpresa. No hay ningún relato de René Rebetez ni de Antonio Mora Vélez. En cambio, descubro a Enrique Patiño, que también ha escrito un libro del género llamado La sed, publicado con anterioridad por la misma editorial. También me doy cuenta de la existencia de Andrea Salgado Cardona, quien recientemente acaba de lanzar otro libro de ciencia ficción con ese monstruo multiforme llamada Penguin Random House, llamado La lesbiana, el oso y el ponqué.

     Me sorprende grandemente, además, la existencia de una ciencia ficción madura, bien escrita, que no se detiene –con pocas excepciones- en la miseria o el conflicto interno del país, sino que problematiza nuestra relación con la tecnología, los límites de lo que denominamos ser humano, los peligros de la educación, y la relación con la máquina, entre otros temas. Son temas propios de la denominada Nueva Ola o el Cyberpunk. No hay aquí imperios galácticos ni relación con extraterrestres; no hay tampoco escape posible frente a un posible fin del mundo; no se elaboran todavía utopías o distopías; pero son relatos emocionantes, relatos que están señalando un futuro posible para el género en nuestro país; relatos que pueden llegar a escandalizar en algunos momentos por su crudeza, escándalo necesario generado por  una literatura que no ha sido domesticada todavía.

     Relojes que no marcan la misma hora y Cronómetros para el fin de los tiempos son libros que están marcando un paso para los nuevos escritores; son libros atrevidos que quieren definir la relación del escritor con la ciencia ficción y de esta con la construcción del concepto mismo de sociedad y futuro que nos planteamos.  Son libros valientes, pero ante todo necesarios en estos tiempos dolorosos que nos atañen.

     Es importante también ver más allá de las humildes portadas del libro dirigido a los planes lectores, y saber encontrar lo que probablemente es el germen de una revolución, al menos en nuestro tiempo, al menos en nuestro país.  

LA MUJER DE LA GUARDA

Author: Diego Fernando Marín
martes, marzo 20


Escrita por Sara Bertrand
Ilustrada por Alejandra Acosta
Editado por Babel Libros
Recomendado para Lectores en marcha
Libro ilustrado

     La mujer de la guarda no es un libro ilustrado tradicional. No se filtran entre sus páginas algunas ilustraciones interpretando el texto. De hecho las ilustraciones que la acompañan no son las típicas de los relatos infantiles contemporáneos, sino más bien la de los relatos en los que nuestros padres o abuelos sorprendieron las primeras letras. Se trata de grabados y al mismo tiempo no se trata de grabados, pues estos se hayan intervenidos con algunas ¿fotografías?, ¿trazos de pluma?, ¿collages?, ¿ilustración digital?, el recurso es impreciso a los ojos del profano, como es el caso. Nada es lo que parece en este relato de Sara Betrand y Alejandra Acosta. Las ilustraciones, en este caso, abren y cierran el libro. 8 páginas dobles abren el relato. 8 páginas dobles cierran el relato.  En medio de ellas se encuentra el relato de Jacinta, una niña que ve “(…) a la mujer más bella del mundo arriba de su caballo azul” (p. 23). En una de sus manos hay un ojo que le índica a donde ir, y en la otra un cuenco dorado. Jacinta tiene que cuidar de sus hermanos, José y Joaquín, mientras su padre y la mujer que los acompaña no están. A veces el padre se demora mucho en llegar a casa y Jacinta le cuenta un relato – cuyas líneas discurren en azul, el mismo color de la cabalgadura de la mujer más hermosa del mundo- acerca de unos  Ellos que cada verano llegan a la casa de los mellizos y les obligan a vivir en los árboles. El relato da vuelta y vuelta sobre sí mismo, se dobla y desdobla en simbolismos, como los cuentos maravillosos de antaño, aquellos en que nuestros padres o abuelos sorprendieron las primeras letras.

     Hay algo de caleidoscópico en La mujer de la guarda y también de subversivo. De subversivo, porque encontramos que las cosas se revuelven, pues Jacinta no es acompañada por un ángel de la guarda, sino por una mujer, que proviene de un relato de la tradición tibetana. Más aún, el relato distingue entre entidades sobrenaturales masculinas, los duendes, y femeninas, las hadas. No hay espacio para el dios de los cristianos aquí. De hecho, la resolución final, casi, pero no cierto, un deus ex machina, es un desdoblamiento donde el principio femenino es el protagonista. De caleidoscópico, porque La mujer de la guarda juega al espejo, a la duplicación.

     Estamos pues, ante un relato que se escapa de la linealidad y la ñoñería a la que estamos acostumbrados frente a tantos productos comerciales tipo Disney, o domesticados, tipo Browne; un relato que se presenta de una forma ante el público infantil, pero que muestra una cara más feroz ante el adulto que media la historia. Uno de esos relatos que definitivamente no fueron propuestos para el consumo voraz ni para el inmediato olvido.       

KIPLING ILUSTRADO

Author: Diego Fernando Marín
lunes, marzo 19


Escrito por Rudyard Kipling, con textos de Javier Varela, Lola Pascual y Teresa Durán
Ilustrado por Ajubel, Pablo Amargo, Isidro Ferrer, Pep Monserrat,Pablo Auladell, Paco Gimenéz y Arnal Ballester
Traducido por Gabriela Bustelo
Editado por Kalandraka editora
Recomendado para lectores en marcha
Antología

     Este libro no nace como un proyecto editorial, de hecho, aunque gira alrededor de Kipling, no pone el acento en el texto alfabético, sino que lo hace en el texto gráfico. Este libro nace de una exposición homónima organizada por el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM). El hecho de que nazca de un proyecto de esta índole lo hace radicalmente distinto. Este énfasis también es realizado en su presentación y dos prólogos, Una aproximación a Kipling de Lola Pascual y Por cierto: ¿es posible ver a Kipling con otros ojos?  De Teresa Durán.

     El texto de Lola Pascual se centra en la capacidad expresiva de los diferentes ilustradores. Recorre una por una las bondades de cada uno de ellos, subrayando las decisiones artísticas tomadas y hace fijar al lector en muchos detalles que podrían pasar desapercibido a quien no se haya acercado a un libro ilustrado, o pase de largo las ilustraciones, concentrándose en el texto alfabético. Pascual no se límita entonces a describir, sino que también señala influencias y posibles simbologías en correspondencia con el texto alfabético que cada ilustrador reinterpreta.

     Por otro lado, Teresa Durán hace un análisis magnífico de la relación con la ilustración que tiene la denominada literatura infantil, resignificando el término infancia, dependiendo si se la ve como un estadio evolutivo o un estado mental. Así, replante al lector la relación texto alfabético – texto gráfico y lo relaciona con los avances que han tenido los medios de comunicación. De esta guisa, no se detiene solo en el álbum sino que se detiene a hablar del cómic y del cine, y del papel de todos ellos en la democratización de la cultura.

     ¿Qué queda más allá de estos dos textos? Kipling, por supuesto. Un paseo por siete textos de Rudyard Kipling, que comienzan en las fábulas y terminan en uno de sus relatos más urbanos, pasando por diversos relatos que hablan de la lucha de los ingleses en su camino de expansión. Palabras que hablan de la supremacía del hombre blanco sobre el indio y, por extensión, sobre todo aquel que no fuera europeo. De esta forma, Kipling, hijo del imperio justifica las acciones del imperio,

Allí donde no manda la Ley de la Reina es irracional esperar que se observen otras normas más endebles. A quienes corren por delante del carro de la Decencia y la Corrección, logrando poner orden en plena selva, no se les puede juzgar por el mismo baremo que a quienes se quedan en casa tranquilamente, engrosando ya las atestadas filas, al estilo de la nutrida chin rusa (p. 149).

Por supuesto, estas afirmaciones hay que entenderlas en el contexto político y cultural de la época, que no es el actual, y esperemos que no se vuelva actual en aquellos ires y devenires del tiempo.

Las historias de Kipling, no son siempre luminosas y esperanzadoras como las de El libro de la selva, con frecuencia recorremos caminos infames, angustiosos o espantosos, como en El hombre que quiso ser rey o El regimiento perdido. Quienes prefieren los relatos de infancia, disfrutarán mucho más con El gato que siempre andaba solo, El pequeño elefante o, el inmortal, Rikki-tikki-tavi. Ya a quienes le gusta el relato rocambolesco e insólito, podrán sentirse a gusto con El cuento más hermoso del mundo.

Las ilustraciones que acompañan estos relatos son un derroche de técnicas y de simbolismos. Cada uno de ellos juega con su propio estilo y reinterpreta a su manera las palabras de Kipling, deteniéndose en uno u otro pasaje, o contando de forma paralelea su propia historia.

     Así, ya sea a los ojos del lector tradicional de Kipling, al del estudioso de la ilustración, o a quien le gustan los libros ilustrados, este volumen es un regalo para los sentidos.